La SADE San Juan en territorio, los mapas de la Identidad de nuestro terruño
En las últimas décadas, la literatura sanjuanina ha dado un giro fundamental: dejó de ser una actividad concentrada en los cafés del centro para buscar sus raíces en los departamentos de la llamada “periferia”. Desde allí, numerosos autores comenzaron a narrar sus historias en busca de una institución que los cobijara y permitiera proyectar sus voces con mayor alcance.
Ante esta realidad, la SADE San Juan adoptó el movimiento estratégico de trabajar directamente en el territorio con estos autores para descubrir lo que se denominó «el interior de nuestro interior provincial». El objetivo era claro: hallar aquellas voces líricas y narrativas que, por diversas razones, no lograban trascender los límites de su propio barrio o localidad. Esta iniciativa, impulsada durante la gestión de Ada Gámez, se mantiene vigente y ha consolidado una SADE integrada por autores de todos los rincones de la provincia.
Con el fin de relatar este fervor por lo local y regional, nos proponemos comentar dos antologías publicadas en aquellos años: Caucete Poético (2009) y Rawson, Lírico y Pasional (2014). Ambas son fruto de este esfuerzo y pueden servir como guías para el trabajo de futuras sociedades de escritores.
La primera en publicarse fue la antología Caucete Poético (2009), surgida como resultado del Primer Encuentro Interdepartamental de Escritores del Siglo XXI. Su prólogo constituye una declaración de principios sobre la apertura federal de las letras, subrayando la necesidad de abrir caminos a los escritores del este sanjuanino para que sus producciones sean valoradas de forma natural por sus comprovincianos.
En Caucete, la escritura se manifiesta como un acto de resistencia y pertenencia. Los textos no solo describen la geografía, sino también la «estirpe laboral» y el orgullo de un pueblo definido por sus viñedos, olivos y el imponente cerro Pie de Palo. Como indica su dedicatoria, estos autores ejercen el «oficio de transformar nuestra vida en palabras», convirtiendo la cotidianidad del departamento en un hecho estético permanente.

Por su parte, Rawson, Lírico y Pasional (2014) representa un hito en la construcción de proyectos culturales colectivos. A diferencia de otras compilaciones, esta obra nació de un intenso trabajo territorial en la Biblioteca Popular Sur, convocando a escritores de diversos puntos del departamento, desde la zona rural del Médano de Oro hasta el núcleo urbano de Villa Krause.
El prólogo de esta antología destaca que la obra es un «fuerte eslabón» de un proyecto construido por la propia comunidad. Lo más valioso de la experiencia en Rawson fue la convivencia generacional: el libro logró reunir voces consagradas con jóvenes de apenas quince años que se animaron a plasmar su sentir por primera vez. Es una literatura que late al ritmo de sus plazas y de instituciones como el Teatro Oscar Kummel, demostrando que el territorio no es solo tierra, sino infraestructura cultural viva.
Analizar estas antologías en conjunto permite comprender que la escritura en el territorio cumple una función que trasciende lo literario: es un ejercicio de ciudadanía. Cuando un autor escribe sobre su departamento, otorga un estatus de relevancia a su realidad inmediata.
La labor de la SADE al propiciar estas publicaciones consistió en «sembrar sueños entrelazados con la magia de la tinta», asegurando que docentes y alumnos sanjuaninos contaran con material propio para trabajar en las aulas. En última instancia, estas antologías testimonian que San Juan es una provincia que se escribe a sí misma, reconociendo en cada departamento un universo único de metáforas y vivencias que merecen integrar el gran canon provincial.









