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DestacadasOeste BonaerenseOPINIÓN / RESEÑA
Home›Destacadas›EL ROL DE LA LITERATURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

EL ROL DE LA LITERATURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Escrito por Elena Barbera
3 noviembre, 2020
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I-Así como al viajar recuperamos nuestro instinto de nómades, cuando leemos volvemos a ser los primeros hombres alrededor de la fogata que escuchaban extasiados las historias sobre la creación del fuego, o la búsqueda de la luna que se cayó en el agua. Las grandes catástrofes naturales: pandemias, terremotos, huracanes; o las provocadas por los mismos hombres: guerras, desplazamientos migratorios provocan en el ser humano angustia, confusión, miedos, emociones que les impiden situarse en su presente de una manera clara y operativa. La lectura se convierte entonces en una herramienta muy valiosa que permite tramitar estas emociones y nos ayuda a entender quiénes somos y para qué estamos en este mundo.

Voy a tomar primero para comentar las experiencias de algunos hombres que han tenido que pasar por situaciones muy traumáticas y pudieron transmitir esas vivencias en escritos que son valiosos a la hora de analizar esta incidencia de la lectura. Cuenta Nelson Mandela que cuando tuvo que vivir su cautiverio de treinta y siete años, recluido en una celda de tres metros por tres, se aferró a la lectura y memorización de un poema de William E. Henley, “Invictus” que le permitió evadirse de las paredes de su encierro y mantener su mente y su espíritu libre de cadenas.
“Soy el amo de mi destino… Soy el capitán de mi alma…”
Algo que comprobé cuando hice mi experiencia como jurado en los concursos que propone el taller de lectura y escritura que dictan docentes de UBA en las cárceles y pude conversar con internos de los distintos pabellones, de los cuales solo conocía su obra escrita. La vivencia que ellos manifestaban tenía que ver con que escribir les hacía trascender las paredes de la celda y se sentían libres otra vez. Yo no sabía cuál era la naturaleza de su delito solo que estaban allí por hechos violentos, pero esta experiencia de poder volcar en palabras su interioridad les permitió trascender su situación actual para sentir que estaban otra vez en el mundo. El conocer a distintos escritores que habían pasado por experiencias similares y las relataban utilizando un lenguaje bello y conmovedor, provocó en estas personas sujetas a reclusión, una empatía que modificó su percepción de sí mismos y de su entorno.

Cuenta Galeano en un texto que, hay un prisionero político en Uruguay al cual le revisan y censuran toda la correspondencia que le envía su niña pequeña, provocando un ultraje a la intimidad que les impide comunicarse con libertad. La niña encuentra un recurso para enviarle lo que su corazón siente por su papá, entonces dibuja un árbol de copa espesa donde se ven unos puntito negros. -¿Son manzanas? Pregunta el padre. No- responde la niña. Son los ojos de los pajaritos que viven en el árbol.
En la Historia del Marqués de Sade “Letras peligrosas” se conoce que durante su reclusión le negaban toda posibilidad de escribir porque sus escritos se filtraban entre el pueblo, que recién salía del oscurantismo de no saber leer y les provocaban alboroto y ansiedad. Cuando lo detuvieron, él escondió entre sus ropas un lápiz y un trozo de papel y con eso redactaba sus escritos. Se los confiscaron, entonces recurrió a trozos de carbón que pedía al cocinero que robara de la cocina. También se los sacaron. Tanta era su desesperación por comunicarse que usó sus propios excrementos para escribir en las paredes de la celda.
Durante las guerras, los niños que no podían salir a jugar afuera por los bombardeos y los campos minados se aferraban a la lectura como un medio de sobrevivir. En la película “La ladrona de libros” se narra la historia de una niña huérfana durante la segunda guerra mundial que es adoptada por un matrimonio alemán. Esta niña tiene avidez por aprender a leer y recurre a un prisionero judío, que sus padres esconden en el sótano y al que ve siempre con un libro en la mano. Este hombre le enseña a leer durante el período de tiempo que está allí y eso le posibilita que, después de terminada la guerra y a pesar de que han muerto todos sus familiares, ella pueda convertirse en escritora y narrar todo lo vivido en ese tiempo de su vida.

Estas historias me hacen pensar en qué pasa en el tiempo de pandemia en que estamos inmersos ahora. Si bien la tecnología ha ocupado un lugar preponderante en niños y adultos, increíblemente las noticias reflejan que hay un acercamiento otra vez a la lectura que se advierte en librerías de usados y quioscos. ¿Será que a los libros les encanta “vagar” y eso de quedarse en los estantes los pone “tristes”? La alquimia consiste en transformar el dolor, el miedo o la melancolía, en ideas y esa transformación genera endorfinas que provocan alegría. El ser humano se vuelca hacia las palabras escritas o narradas para comprender el mundo, digerirlo y regurgitarlo en un nuevo paradigma. La ruptura que provocan: las separaciones de seres queridos, la pérdida del hogar, la ansiedad de un futuro incierto, revive antiguas heridas, un mismo tipo de angustia, el miedo al abandono y a la muerte, ocasionan una pérdida total del sentido de la vida. Pero al mismo tiempo en nuestro cerebro provocan la liberación de fuerzas de muerte y vida que pugnan por salir.

II- En mis experiencias en talleres de arte y literatura para niños y adolescentes en sectores populares, siempre utilicé el juego y los elementos artísticos como un medio de trabajo. Presentar un espacio diferente al de la escuela fue un recurso muy eficaz. La literatura no debe tomarse como un medio para enseñar ortografía y gramática, sino como un goce del espíritu. En mis clases siempre hay: canciones, trabalenguas, títeres, artilugios de magia y por supuesto las estrellas de la clase son las palabras. Poesía, cuentos, leyendas, obras de teatro invaden el espacio ganándose un lugar. Los personajes surgen de la vida misma y cobran personalidad propia de acuerdo a los sentimientos que los niños les imprimen. Necesité volver a mí ser de niño para poder acercarme a ellos encontrando un lenguaje común. La magia de las historias que bebí durante mi infancia me dio las herramientas necesarias para construir una manera eficaz de mostrarle la belleza de las palabras. Ese ritual de fórmulas que abrían cavernas Abra cadabra…y de hechizos que convertían calabazas en carrozas Oso fete colorete…o roperos que abrían sus puertas a otros mundos…también son fórmulas que abren los sentidos y llegan al corazón. La impregnación de un texto provoca sensaciones que modifican el tiempo y el espacio de una persona y expanden sus horizontes de manera infinita. Entonces tenemos, pastores malos que golpean a sus ovejas; mariposas que se creen feas porque todavía no salieron de la crisálida; aves que buscan un nuevo nido porque la tormenta los dejó sin casa. Hay quince o veinte pares de ojos nuevos para contar otra historia y cambiar la realidad que los rodea

Las bibliotecas populares en los barrios más carenciados de nuestro país, se han convertido en un refugio contra el maltrato y el desinterés. Allí junto a la taza de mate cocido y al pan, se cuecen historias de enanos que cultivan huertas con manzanas de oro y gigantes egoístas que no quieren ayudar a liberar el agua de una represa para que los niños se bañen en ella. Aún en las condiciones más adversas con las barreras que marcan familias diezmadas, ensambladas y no lectoras, los niños y jóvenes se apropian de la palabra en una suerte de “casería furtiva” con la letra de una canción; las luces de un cartel en un negocio; un graffiti multicolor que ocupa toda una pared de su barrio. Fragmentos de mensajes robados a otros que adquieren un profundo significado para ellos. Más que el trabajo erudito de la semántica es el impacto sonoro, visual o corporal de una palabra lo que logra la ensoñación, provocando asociaciones inesperadas.
Imagina que no existe el paraíso, es fácil si lo intentas…
Ningún infierno bajo nosotros solo el cielo…
Nada por que matar o morir…
Imagina toda la gente viviendo la vida en paz…
Imagine- John Lenon

En un trabajo que realicé en una biblioteca popular en Baja California Sur – México, compartí con mediadores culturales sus experiencias cuando acompañaban a niños y adolescentes de familias de trabajadores “golondrinas” que van de un lado a otro en las cosechas. Ellos contaban que la mayoría de estos niños solo conocían historias por transmisión oral, porque al no estar escolarizados no habían aprendido a leer y a escribir. No obstante el trabajar sobre estas narraciones orales les permitía simbolizar emociones intensas, acontecimientos inesperados y traumáticos que al ponerlos en la creación de nuevas historias transformaban su visión de la vida.

Este trabajo de crear historias es un trabajo de amor y podemos compararlo con el del labrador. ¿Cuándo una semilla prospera y crece más lozana? Cuando el labrador pone amor en desbrozar la tierra, paciencia en conocer y esperar los tiempos de cada cultivo, intuición para agregar la cantidad justa de agua. Despertar la pasión por las historias es una manera de sobrevivir, crecer y salir más fortalecidos cuando nos acontecen estos hechos devastadores.

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Elena Barbera
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Coordinadora de talleres de Arte y Literatura infantil para el  Municipio de Morón, proyecto Arte en los barrios. Coordinadora en la Biblioteca Domingo F. Sarmiento -Morón- Departamento de Literatura. Talleres para docentes y alumnos. Psicóloga Social -Escuela de Pichón Riviere- Capacitadora en instituciones privadas y Públicas de la Provincia de Buenos Aires. Curso de capacitación en CIE Morón (PBA). Escritora, cinco libros infantiles publicados, un libro de relatos "Faja de honor SADE" 2011, y cuatro novelas.

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Coordinadora de talleres de Arte y Literatura infantil para el  Municipio de Morón, proyecto Arte en los barrios. Coordinadora en la Biblioteca Domingo F. Sarmiento -Morón- Departamento de Literatura. Talleres para docentes y alumnos. Psicóloga Social -Escuela de Pichón Riviere- Capacitadora en instituciones privadas y Públicas de la Provincia de Buenos Aires. Curso de capacitación en CIE Morón (PBA). Escritora, cinco libros infantiles publicados, un libro de relatos "Faja de honor SADE" 2011, y cuatro novelas.

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